"SER PRESIDENTE, MI SUEÑO"

"Es el sueño que siempre tuve: ser presidente de un club. ¿Para qué? Para desarrollar lo único que sé. Y lo único que sé es fútbol", responde Diego Armando Maradona.

Todavía desde Dubai. “Todavía”, porque ese sueño que dice haber tenido y que, todo indica, pronto se le cumplirá, se hará realidad en otro lugar remoto del mundo.

Dice lo que dice después de firmar un contrato que lo convierte en manager y máxima autoridad futbolística del Dinamo Brest, club que participa de la Liga Premier de la lejana Bielorrusia, en Europa del Este. Dice lo que dice después de posar con Tajjedine Seif, CEO de Almasah Groups, gestor del acuerdo, ambos envueltos en la bandera roja, blanca y verde del nuevo país que lo recibirá. Dice lo que dice antes de que su abogado, Matías Morla, se embarque hacia aquel sitio, para recorrer el club y terminar de acordar todo.

El acuerdo menciona, incluso, la posibilidad de quedarse con un porcentaje del club. Además de un brasileño, Nivaldo, encontrará en el plantel a un argentino: Leandro Torres, mediocampista de 29 años. Su nuevo club fue fundado en 1960, pero tiene ese nombre desde hace seis años. Fue cuarto la pasada temporada y llegó a disputar la Europa League (llegó hasta la segunda ronda).

Desde Villa Fiorito hasta Brest, en la frontera con Polonia, habrá recorrido un largo camino, que al borde de cumplir los 58 años lo encontrará en una función que nunca tuvo. En su nuevo club, tendrá absoluto poder para definir todo en las cuestiones relacionadas al fútbol. De las ofertas que tenía, después de dejar Al-Fujairah, eligió la más amplia, en todo sentido. Al mejor estilo Maradona.